Allá en
la tierra (Otilio
Galíndez)
Nací allá en
la tierra que llama el poeta una lágrima
En un banco de arena forje un castillo
cuando mi corazón
de niño podía soñar.
Y fueron
las olas luntanto en las noches de margarita
y hasta el sol fue mi amigo de correteos
Ay! cuanto quisiera volver a vivir,
volver a soñar,
remando en mi barquichuela.
Alzaron
gaviotas el vuelo con mi pensamiento,
y dejaba mis ojos de asombro llenos
la danza, que las vi,
palmeras solían bailar.
Los
viejos marinos contaron entonces, el mar bravío
desataba su furia en algún velero
y allí terminaba rindiéndose al fin
como lo estoy yo,
hundido entre mis recuerdos.
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